Nota: Esta historia es la continuación de nuestro fanfic “Donde Todo Empieza”. Si bien no es del todo imprescindible leer la primera parte, si es harto recomendable para comprender ciertas partes de la historia y situaciones. Si no deseáis hacerlo, adelante. Tened siempre en cuenta que el hilo argumental gira entorno a los Santos Dorados: nada más, nada menos. El fic transcurre tiempo después de la batalla contra Hades, y este primer capítulo esta dividido en dos partes en FanFiction.net debido a su extensión. ¡Disfrutadlo!
Capítulo 1: El primer aliento
Sus ojos se abrieron de par en par y, movidos por una voluntad desconocida, sus pulmones suplicaron por aire. Abrió los labios, y ahogó un quejido cuando el preciado oxigeno inflamó su pecho con dedos de hielo. Tardó unos largos segundos en acostumbrarse al acelerado vaivén de su pecho: sentía su corazón latiendo tan fuerte, que dolía, y sus ojos… cerrados durante mucho tiempo, se negaban a otorgarle la nitidez que buscaba.
Estaba asustado, pero por sobre todas las cosas, se sentía agotado. No importaba cuan nervioso le pusiera aquella creciente sensación de pánico que recorría con brío sus venas: no se sentía con fuerza para moverse.
Cerró sus ojos esmeralda una vez más, y respiró hondo. Esta vez no fue doloroso, ni apresurado… se permitió que la multitud de olores que invadían el lugar llenaran sus fosas nasales, y entonces… comenzó a recordar. Reconocía aquella fragancia a limpio que entremezclaba el fuerte aroma del alcohol puro con el perfume de las flores que siempre, sin excepción, habían adornado cada una de las habitaciones del peculiar templo.